/ marzo 26, 2020/ Noticias

25 marzo, 2020Cubadebate  0 comentariosCORONAVIRUScovid-19medicamentosOrganización Mundial de la SaludsaludSalud Pública

“Un agresivo plan para salvar vidas”. Así define la Organización Mundial de la Salud (OMS) su nuevo esfuerzo por combatir la pandemia de la COVID-19.

Hasta el 23 de marzo, la expansión del virus en casi 170 países había infectado a más de 350 000 personas y matado a más de 16 000. Y las cifras crecen cada día.

Sin tratamiento ni vacuna que haya demostrado efectividad contra la COVID-19, los médicos no pueden más que trabajar para aliviar los síntomas de la enfermedad.

Por eso, la OMS lanzó una iniciativa a la que llamó Solidaridad y que consiste en un estudio clínico en el que 10 países investigarán de manera simultánea la efectividad de cuatro drogas para tratar a pacientes contagiados con la enfermedad ocasionada por el nuevo coronavirus SARS CoV-2.

El objetivo es recopilar la mayor cantidad de datos en el menor tiempo posible, así que en vez de trabajar en el desarrollo de nuevos fármacos, un proceso que puede durar años, los participantes de esta investigación verán si alguno utilizado para combatir otras enfermedades pueden ayudar a neutralizar el nuevo coronavirus.

Y aunque algunas de estas drogas se pueden conseguir en el mercado, los médicos insisten en que ninguna de ellas se debe administrar sin la indicación y supervisión de un especialista.

Argentina, Bahréin, Canadá, Francia, Irán, Noruega, Sudáfrica, España, Suiza y Tailandia se han unido al estudio, en el que esperan la participación de miles de pacientes.

“La virtud de este tipo de estudios es que puedes reclutar pacientes rápido”, le dice a BBC Mundo el epidemiólogo George Rutherford, profesor de bioestadística en la Universidad de California (EE.UU.).

“Si, por ejemplo, yo estuviera haciendo estos análisis por mi cuenta en mi laboratorio, tendría dos o tres pacientes al día, pero con la participación de varios centros puedes tener 100 pacientes al día”, agrega.

“Esa es una buena forma de ganar eficiencia”.

Ana María Henao-Restrepo, investigadora del Departamento de Vacunas y Productos Biológicos de Inmunización de la OMS, citada por la revista Science, dijo que este proyecto lo están haciendo “en tiempo récord”.

Según Henao-Restrepo, la OMS espera tener documentación y centros de manejos de datos de esta investigación a partir de la última semana de marzo.

Rutherford afirma que, con un “cálculo hiperoptimista” y si no hay problemas logísticos, un estudio de este tipo podría arrojar resultados en un mes.

Paralelo a este estudio internacional, la OMS ha dicho que científicos de varias partes del mundo trabajan en el desarrollo de al menos 20 posibles vacunas contra la COVID-19.

Apuesta ambiciosaPara diseñar este ambicioso estudio, un panel de expertos de la OMS seleccionó cuatro terapias que consideraron las más promisorias para hacerle frente a la COVID-19.

Tuvieron en cuenta criterios como la calidad de la información que se tiene sobre ellas y su disponibilidad.

Estas terapias consisten en medicamentos o combinaciones que se han utilizado en el tratamiento del ébola, la malaria o el VIH.

Estos tratamientos se aplicarán de manera aleatoria, dependiendo de la disponibilidad en cada hospital, a pacientes confirmados de COVID-19.

Luego de que comience el tratamiento, los médicos registrarán la evolución del paciente, incluyendo la fecha en que deje el hospital o si no logra recuperarse.

Rutherford indica que en este tipo de estudios lo ideal es administrar el tratamiento en las primeras etapas de la enfermedad, antes de que el paciente deba entrar a cuidados intensivos.

El epidemiólogo ve con buenos ojos el proyecto Solidaridad, pero advierte que trabajar con varios centros en varios países al mismo tiempo puede hacerlo logísticamente complicado.

“A pesar de que los protocolos se escriban de manera precisa, siempre habrá puntos de interpretación, eso puede generar que no haya comparaciones reales”, dice.

Cuatro candidatos

1. Remdesivir

Diseñado originalmente para tratar el ébola, el remdesivir no mostró ser efectivo. Sí parece, sin embargo, tener potencial en contra de los coronavirus según pruebas de células cultivadas en laboratorios.

También hay reportes anecdóticos de que ha sido beneficiosa para pacientes de COVID-19, pero eso no es suficiente para afirmar que la droga esa efectiva.

Entre los fármacos incluidos en el proyecto Solidaridad, el remdesivir “parece tener la más potente actividad anticoronavirus en las pruebas de laboratorio”, según le dice a BBC Mundo Stephen Morse, director del programa de Epidemiología de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Columbia (EE.UU.).

2. Cloroquina/hidroxicloroquina

La cloroquina se utilizó durante muchos años para el tratamiento de la malaria, hasta que el parásito que produce esta enfermedad generó resistencia al medicamento.

“Si funciona para la malaria, no necesariamente significa que funcionará para la COVID-19”, advierte Rutherford.

Este medicamento tiene la ventaja de que se administra vía oral y es barato, pero también produce efectos secundarios como dolor de cabeza, mareos, pérdida del apetito, malestar estomacal, diarrea, vómitos y erupciones en la piel, indica la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.

Pero también tiene el peligro de que es relativamente fácil de conseguir y su aparición en las noticias en relación a la COVID-19 ha hecho que se reportaran casos de envenenamiento.

3. Ritonavir y lopinavir

La combinación de estas dos drogas se ha utilizado para el tratamiento del VIH.

Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden en que esta mezcla no ha mostrado resultados alentadores contra el coronavirus.

“Pero uno nunca sabe, es razonable volver a probar”, dice Rutherford.

4. Ritonavir/lopinavir e interferon-beta

La cuarta opción de terapia que probará el estudio Solidaridad es la mezcla de ritonavir y lopinavir junto con interferon-beta, una molécula que ayuda a controlar la inflamación y que ha mostrado ser efectiva en animales infectados con síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés).

Los especialistas advierten que es clave ser cuidadosos con el momento en el que se administran ya que, si se aplican en etapas muy avanzadas, podrían ser poco efectivos o incluso causar más daños que beneficios al paciente.

Ahora solo es cuestión de tiempo para conocer los resultados del proyecto Solidaridad, pero según Morse: “Este es un gran paso hacia adelante”.

Al cierre del día de ayer, 24 de marzo, se confirmaron nueve casos nuevos infectados con COVID-19,  para un acumulado de 57 en el país.

  • Ciudadano cubano de 48 años de edad, residente en el municipio Mariel, provincia Artemisa. Arribó al país el 12 de marzo del presente año procedente Miami, Estados Unidos de América. Acudió a su área de salud correspondiente el 22 pasado por presentar síntomas catarrales. Fue identificado como caso sospechoso y remitido al Hospital ¨Luis Díaz Soto¨, donde se mantiene aislado con evolución satisfactoria hasta el momento.
  • Ciudadana cubana de 32 años de edad, residente en el municipio Consolación del Sur, provincia de Pinar del Río. Arribó al país el 8 de marzo del presente año, procedente de México. El día 22 acude al sistema de salud donde fue identificada como caso sospechoso y remitida al Hospital ¨León Cuervo Rubio¨. Se mantiene aislada con evolución satisfactoria hasta el momento.
  • Ciudadano cubano de 55 años de edad, residente en el municipio Arroyo Naranjo, provincia La Habana. Arribó al país el 16 de marzo del presente año procedente de Ecuador. El día 22 acudió directamente al Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK) por presentar síntomas catarrales.Fue identificado como sospechoso y quedó ingresado en dicha institución. Se mantiene aislado con evolución satisfactoria hasta el momento.
  • Ciudadana colombiana, de 51 años de edad, residente permanente en el municipio Arroyo Naranjo, provincia La Habana. Arribó al país el 16 de marzo del presente año procedente de Ecuador. El día 22 acudió directamente al IPK por presentar síntomas catarrales. Fue identificada como sospechosa, quedando ingresada en dicha institución. Se mantiene aislada con evolución satisfactoria hasta el momento.
  • Ciudadana cubana de 44 años de edad, residente en el municipio Matanzas, provincia del mismo nombre. Es contacto del caso confirmado cuya fuente de infección fue un grupo de  italianos. Comenzó con síntomas el 20 de marzo en la noche. El 21 pasado, en el seguimiento de su médico de familia, es detectada con sintomatología respiratoria y remitida al Hospital “Mario Muñoz Monroy”, donde fue ingresada. Se mantiene aislada con evolución satisfactoria hasta el momento.
  • Ciudadano francés de 72 años de edad. Arribó al país el 13 de marzo del presente año procedente de Francia. Comenzó con síntomas el día 19. Acudió el 20 con sintomatología respiratoria al consultorio del hotel “Arenas Doradas”. Fue identificado como caso sospechoso y remitido al Hospital “Mario Muñoz Monroy”, donde fue ingresado. Se mantiene aislado con evolución satisfactoria hasta el momento.
  • Ciudadana croata, de 34 años de edad. Arribó al país el 12 de marzo del presente año procedente de Alemania. Comenzó con síntomas el día 19. Acudió el 20 pasado a la Clínica Internacional de la ciudad de Cienfuegos, después de haber sido identificada por la dueña del Hostal donde se hospedaba. Es identificada como caso sospechoso y remitida al Hospital “Mario Muñoz Monroy”, donde fue ingresada. Se mantiene aislada con evolución satisfactoria hasta el momento.
  • Ciudadana francesa de 38 años de edad. Arribó al país el 9 de marzo del presente año procedente de París, Francia. Comenzó con síntomas el día 17. El 18 pasado acudió a la Clínica Internacional de Cayo Coco por presentar sintomatología respiratoria. Fue identifica como caso sospechoso quedando ingresada en la institución. Se trasladó al Hospital “Octavio de la Concepción y de la Pedraja”, de la provincia Camagüey. Se mantiene aislada con evolución satisfactoria hasta el momento.
  • Ciudadana cubana, de 78 años de edad, residente en el municipio Sancti Spíritus, provincia del mismo nombre. Arribó al país el 20 de marzo del presente año procedente de Madrid, España. Comenzó con síntomas el día 20 en la noche. El 21 pasado, en la visita que le realiza el médico de familia, fue detectada con síntomas y remitida al centro de aislamiento en el Hospital Faustino Pérez. Actualmente se encuentra ingresada en el hospital Manuel “Piti” Fajardo, de la provincia Villa Clara.Se mantiene aislada con evolución satisfactoria hasta el momento.

De los 57 pacientes diagnosticados con la enfermedad hasta el momento, se mantienen ingresados 54, de los cuales dos se reportan en estado crítico. Equipos médicos de especialistas en Terapia Intensiva y un Grupo de Expertos del Ministerio de Salud Pública mantienen una atención y seguimiento permanente.

El paciente de 71 años, italiano, ingresado en el Hospital Fermín Valdés Domínguez, de Holguín, con antecedente de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, que fue reportado de grave en días anteriores; se encuentra estable y con evolución satisfactoria.

El resto de los pacientes presentan una evolución clínica estable.

En Cuba se encuentran ingresados para vigilancia clínico- epidemiológica, en los centros de aislamiento y atención creados con este fin, mil 479 pacientes; de ellos 116 extranjeros y mil 363 cubanos. Otras 36 mil 526 personas se vigilan en sus hogares, desde la Atención Primaria de Salud. Hasta el momento se han realizado 738 muestras para detectar la COVID-19, de las cuales han resultado positivas los 57 casos acumulados hasta el momento.

Hasta la fecha se han reportado 169 países con COVID-19, confirmados 378  041 casos y 16 365 fallecidos, para una letalidad de 4,33% (+0,01). La Organización Mundial de la Salud reporta 103 países con transmisión. Fuera de China un total 296 mil 293 casos y 15 mil 982 fallecidos.

En la Región de las Américas se encuentran afectados 34 países y 12 territorios de ultramar. Se han confirmado
54 mil 313 casos y 700 fallecidos.

Ministerio de Salud Pública

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